domingo, 26 de septiembre de 2010

Como capturar cerdos salvajes

Puedes capturar un cerdo salvaje buscando un lugar apropiado en el bosque y dejando maíz en el suelo. Los cerdos, al principio un poco desconfiados, eventualmente lo aceptan y vendrán a diario a comer maíz.
Cuando estén acostumbrados a comer cada día, pones una cerca a lo largo de un costado del área donde acostumbran a venir a comer, que es donde está el maíz. Cuando se acostumbran a la cerca, comienzan a venir a comer maíz nuevamente. Entonces completas el cercado de otro costado del área frecuentada. Luego se acostumbran a esto después de un período de tiempo y comienzan nuevamente a venir a comer maíz. Entonces continúas con esta rutina hasta completar los cuatro costados que circundan el área, con una puerta de entrada en el último costado completado. De esta forma podrán seguir viniendo.
Los cerdos, que ya están acostumbrados al maíz fácil, comenzarán a venir y entrar por dicha puerta a comer. Es entonces cuando cierras la única puerta del cercado y se captura a toda o gran parte de la manada. De repente los cerdos salvajes han perdido su libertad. Corren y corren en redondo dentro del área cercada, pero ya están capturados.
Ahora los cerdos no podrán comer más nada salvo que tú les des de comer. Dependen de tí para alimentarse, o se morirán de hambre. Ya no pueden salir a campo abierto a buscar su propia comida. Incluso, probablemente ya hayan olvidado cómo se hace. Ya no son salvajes. Ahora son tus sirvientes, tus prisioneros. Deben obedecerte o morirán.
Los cerdos que nazcan en este encierro ya no serán salvajes, serán cerdos domésticos que no conocen la libertad y hasta temen salir de las rejas donde se les proporciona diariamente la comida.
“Cualquier parecido con la realidad humana es pura coincidencia.”
¿Se siente UD. Atrapado? Si es así… ¿quién le ha puesto las cadenas, las cercas? ¿En qué momento dejó de ver a su alrededor y no se dio cuenta que se estaba convirtiendo en esclavo? ¿Quién tiene las llaves de esas cerraduras? ¿Valió la pena el trueque de su libertad por comida segura y gratis? ¿Qué pasaría si un día descubre que no le han puesto su maicito como siempre? ¡Se acabó el maíz! ¡Y UD. Lleva años de encierro a cambio de ello! ¡Chao maicito! Y ahí…ahí se queda…con sus congéneres cerdos desorientados, esperando…y nada! O qué pasaría si ese maicito ya no le gustara más y fuese un tormento para su boca, su estómago?
Aún hay una esperanza. Recuerde que si deja de mirar para abajo y levanta la vista al Cielo se acaban los límites y las cercas y las cadenas que atan. Recuerde que generalmente somos los dueños de nuestras propias cerraduras. Levántese y ande.Y si decide salir mire hacia ambos lados antes de cruzar y recuerde el camino que recorrió para llegar allí, si es que no desea volver.
Así de simple, en un segundo, los cerdos pierden su libertad. Después comienzan a correr en círculos dentro de la cerca, pero ya están sometidos. Luego comiendo el maíz fácil y gratis, se acostumbran  y se les olvida como cazar por si mismos, y por eso aceptan la esclavitud.
Ya sea que se sienta usted del lado de los “cerdos” o de los “atrapadores de cerdos”, o mitad y mitad,  no desespere, hay un camino de regreso a la libertad si así lo desea.
Es bueno conocer nuestras propias esclavitudes y decidir si queremos permanecer esclavos o no. Al menos, conservar la libertad de elegir ser esclavos o volar.
y... a propósito...la culpa ¿ Es del cerdo o del que le dá de comer? Y el que nació cerdo esclavo? como descubre el camino?

1 comentario:

  1. Eso se parece mucho a la realidad que se viven en los países comunistas.

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