A menudo cometemos el error de analizar una información emitida atendiendo más a la fuente que al contenido real de lo que se dice. Nosotros prejuzgamos la fuente, y según nos guste o no, aceptamos o rechazamos todo lo que dice, pero sin razonar, sin filtrar su información, sin separar las verdades de las mentiras en él.
Cuando prejuzgamos una fuente como "no fiable" ignoramos todo lo que dice, incluso las verdades. Si no, nosotros admitimos todo lo que dice e ignoramos todo lo demás, como en la hipnosis, nosotros permitimos a esa fuente fiable pensar por nosotros, y decirnos qué pensar y qué creer.
La hipnosis se da cuando permitimos que nuestros amos, autoproclamados fuentes "fiables", los únicos "serios", los únicos "expertos", nos hagan ignorar todo lo que sus "adversarios", las otras fuentes, dicen.
Ellos hacen esto descalificando a sus oponentes:
"Nosotros somos los buenos, ellos son los malos. No los escuche, son extremistas, son mercenarios, son antipatrióticos, son traidores, ellos no son serios, ellos no son imparciales, ellos no son expertos, ellos mienten, son enemigos, están locos, son malvados, están dementes, son monstruos, son irracionales, son esto, son aquello, etc.".
Ellos hablan sobre la fuente adversaria, no sobre lo que dice, de modo que ellos pretenden que nosotros prejuzguemos la fuente, no que juzguemos lo que dice. La fuente "adversaria" simplemente es atacada porque dice su verdad, su realidad, cómo ve la realidad. La realidad es de algún modo subjetiva, de modo que los amos intentan imponernos su realidad y hacernos ignorar otras realidades. Porque hacen eso? Porque es mas fácil combatir a la persona que a sus ideas y sobre todo lo hacen, porque funciona, porque es una forma eficaz de mantener el poder, mediante el control de lo que piensan las mayorías.
